La viabilidad del polen y de las semillas, que además originaron individuos sanos y vigorosos apoyaron la hipótesis de que la planta se trataba de una especie bien consolidada y aún no descrita previamente.
En estos ensayos se observó que en las semillas con la cubierta dañada el proceso de germinación se acelera notablemente. Lo mismo ocurre con una escarificación mecánica artificial. Otros tratamientos como la inmersión de las semillas en medio ácido o agua caliente (tiempo y temperatura controlados) resultaron menos eficaces.
Las semillas deben absorber agua (imbibición) para, posteriormente, poder iniciar el proceso de la germinación y su cubierta dura dificulta este proceso. En los ensayos de laboratorio, un elevado porcentaje de las semillas germinaron gradualmente a lo largo de 8 meses.
Bajo la dirección de Isabel Iglesias (profesora adscrita al Departamento de Botánica de la USC) se experimentó la germinación de las semillas, mediante cultivo 'in vitro' dentro del laboratorio, con el objetivo de demostrar tanto la fertilidad de las plantas madre como la viabilidad de la descendencia (ver sección Mapas y Gráficos).
Antes de proceder a su publicación ante la comunidad científica, se realizaron diversas y exhaustivas pruebas sobre la nueva especie; no sólo para determinar fehacientemente su naturaleza, si no para conocer en profundidad sus características más destacadas.
No era suficiente constatar las diferencias morfológicas y estructurales respecto a sus parientes C. striatus y C. scoparius; era necesario verificarlas empírica y experimentalmente.
DENTRO DEL LABORATORIO
EL DESCUBRIMIENTO
WWW.CYTISUSINSULARIS.ORG
Germinación de semillas in vitro. Tubos de ensayo. (IPS)
Cultivo in vitro en caja con agar. Desarrollo radicular. (IPS)
EN LA CORROBORACIÓN DE LO OBSERVADO, EMPÍRICA Y EXPERIMENTALMENTE, BAJO CONDICIONES CONTROLADAS, SE HALLA LA BASE FUNDAMENTAL DEL MÉTODO CIENTÍFICO